En un acto oficial transmitido en vivo, el presidente de la República Dominicana, Luis Abinader, se dirigió a la 81.ª Asamblea General de las Naciones Unidas, celebrada en Nueva York.
Durante su intervención, Abinader destacó la importancia de la serenidad, claridad y unidad en un contexto internacional marcado por desafíos como conflictos armados, crisis financieras y la revolución tecnológica.
Agradeció al presidente de la Asamblea, Kalilur Rahman, y al secretario general, António Guterres, por su compromiso con la paz y la estabilidad global. El mandatario dominicano subrayó la vulnerabilidad de la República Dominicana, un país insular en desarrollo, y cómo los conflictos lejanos impactan directamente la vida de sus ciudadanos, específicamente en el aumento de precios de alimentos y energía.
Abinader enfatizó que la seguridad de su nación depende de un orden internacional basado en reglas y normas, y propuso tres tareas para restaurar la confianza en la ONU: renovar la representación, las operaciones de paz y el apoyo a los países en desarrollo. En su discurso, también abordó la crisis de Haití, señalando que la situación representa una amenaza para la paz y seguridad de la región.
Abinader instó a la comunidad internacional a actuar rápidamente para fortalecer la policía y las fuerzas armadas haitianas, y reiteró que no existe una solución dominicana a la crisis, sino que es responsabilidad del pueblo haitiano.
Además, destacó los logros económicos de la República Dominicana y su compromiso con el desarrollo sostenible, enfatizando la necesidad de financiamiento climático para abordar problemas como el aumento del nivel del mar y el sargazo. Finalmente, Abinader hizo un llamado urgente a la acción colectiva para enfrentar los retos actuales, afirmando que el futuro se vive en el presente y que es crucial trabajar juntos por el bienestar de todos los pueblos.
Su discurso concluyó con un mensaje de esperanza y unidad, resaltando la necesidad de cumplir con las resoluciones adoptadas en el seno de la ONU..